ESTE ES MI DERECHO A MANIFESTAR MI MOLESTIA
Desde que mi padre me llevó para inscribirme en el servicio electoral, jamás he dejado de votar. Y tengo que decir que no me era fácil llegar a los locales de votación; ya que a veces me llevaban y a veces podía ir sola. Y siempre me quejaba de lo mismo: ¿No habría algún modo de cambiarme más cerca de mi casa? Esa era mi constante cantinela en época de elecciones. Pero de alguna manera siempre llegaba a mi local de votación. Con ayuda de otros, haciéndome acompañar de alguien o simplemente yendo solita en mi silla de ruedas eléctrica. Ejercer mi derecho a voto ha sido y siempre será un orgullo para mí. Ahora, habiendo dicho esto; tengo que convencerme a mí misma que no estoy siendo irresponsable al decidir , por el resultado de las últimas elecciones, no participar en esta segunda vuelta... ninguna de las dos opciones llenan mis expectativas, como sí lo había hecho la candidatura por la cual voté. Y esa es la razón por la que no iré a votar. Ya viví la situación de votar por el m...